Tratamientos Dermatitis atópica

Generalidades del tratamiento

En el tratamiento de la dermatitis atópica se deben de tener en cuenta los siguientes factores:

  1. Evitar posibles factores desencadenantes tales como alérgenos, irritantes e infecciones.

  2.  Cuidados de la piel para compensar los déficits de la barrera cutánea 

  3. Terapia antiinflamatoria para tratar los brotes y terapia de mantenimiento.

El tratamiento más adecuado para cada paciente vendrá determinado por la gravedad del eccema y las características individuales de la persona. Estos tratamientos deben estar siempre bajo la supervisión de un dermatólogo.

Existen múltiples fármacos disponibles para el control de la dermatitis atópica. El amplio abanico de opciones engloba tratamientos tópicos (aplicados sobre la piel) y sistémicos (orales o inyectables).

 

Tratamiento tópico

Son aquellos que se aplican sobre la piel y constituyen la base principal en el control de la dermatitis, ya que, si logramos controlarla con estos productos, no será necesario recurrir a tratamientos sistémicos, evitándose así la exposición a fármacos del resto de órganos del cuerpo no afectados por la dermatitis. .

Baño:

El baño es útil para hidratar la piel y eliminar escamas, costras, irritantes y alérgenos. Se recomiendan baños una vez al día de 5 a 10 minutos de duración con agua templada (no caliente) usando jabones libres de fragancias con Ph bajo o neutro (por ejemplo jabones syndet). Las cremas hidratantes tras el baño son esenciales para mantener la hidratación cutánea. Si es necesaria la aplicación de fármacos tópicos como corticoides, estos deben aplicarse antes de la crema hidratante.

Cremas hidratantes:

El uso diario de cremas hidratantes, mejora la piel seca y evita la pérdida de agua a través de la piel, por lo que son base fundamental en el tratamiento de la dermatitis atópica.

Se ha demostrado que la aplicación continuada de cremas hidratantes disminuye la sequedad, el picor, la rojez, las grietas y la liquenificación (engrosamiento cutáneo por rascado mantenido en el tiempo). Todo esto permite reducir la cantidad necesaria de medicación antiinflamatoria para controlar la enfermedad.

Las cremas hidratantes, contienen cantidades variables de agentes emolientes para hidratar la piel, agentes oclusivos para evitar la pérdida de agua y agentes humectantes para atraer agua. Los productos deben ser libres de colorantes, fragancias y productos con alta probabilidad de sensibilización(alergia).

Los productos hidratantes pueden estar formulados de diferentes maneras: los ungüentos o pomadas contienen alta concentración de grasas, tienen propiedades oclusivas y suelen ser libres de conservantes. Además, si se aplican sobre piel inflamada producen menor ardor que los productos en crema. Por otro lado, no son agradables de aplicar al ser muy untuosas.

Las cremas, son cosméticamente más aceptables al contener mayor cantidad de agua, pero hidratan menos y pueden producir ardor si se aplican sobre zonas inflamadas. Las lociones no son opciones adecuadas para hidratar la piel seca ya que contienen elevada cantidad de agua y no aportan suficiente hidratación.

Por otro lado, los productos que contienen alta cantidad de urea y α-/β hidroxiácidos disminuyen la descamación, pero pueden provocar ardor sobre pieles inflamadas o con excoriaciones (heridas por rascado).

Corticoides tópicos:

Son un tratamiento fundamental que tu dermatólogo te prescribirá con el objetivo de controlar los síntomas de la dermatitis

Los corticoides son agentes con propiedades antiinflamatorias e inmunosupresoras (actúan disminuyendo en la piel las células que provocan inflamación), antiproliferativas (disminuyendo la replicación de las células de la piel mejorando por tanto la descamación), y vasoconstrictoras (disminuyendo la rojez al disminuir el tamaño de los vasos sanguíneos). Su eficacia ha sido demostrada en más de 100 ensayos clínicos controlados. Se usan para tratar brotes agudos y como mantenimiento para disminuir las recaídas.

El corticoide elegido debe tener la potencia adecuada para controlar rápidamente el brote y se debe continuar aplicándolo a diario hasta que la dermatitis haya remitido por completo para minimizar la posibilidad de rebrote. El uso de un corticoide de baja potencia durante un periodo largo de tiempo produce mayor riesgo de efectos adversos, así como peor control del eccema que un corticoide de alta potencia durante períodos cortos de tiempo.  La pauta y la elección del corticoide debe ser personalizada y dependerá de la edad, el área afectada, y ciertas  características  del brote. El dermatólogo valorará la elección más adecuada.  

Inhibidores tópicos de la calcineurina

Estos fármacos, actúan inhibiendo la activación de los linfocitos T( tipo específico de células del sistema inmune)  y son antiinflamatorios. suelen indicarse para tratar dermatitis leve o moderada.  y especialmente como mantenimiento en brotes persistentes. Como ventaja a destacar, estos fármacos se pueden pautar por períodos más largos que los corticoides, son especialmente útiles por tanto, en localizaciones como la cara y los pliegues cutáneos ( axilas e ingles), áreas donde el corticoide  se debe limitar el tiempo. Como desventaja, algunos pacientes presentan ardor durante las primeras aplicaciones.

Solicite Consulta

Solicítala Ahora

RESERVAR

Vídeo Consultas

Solicítala Ahora

RESERVAR

Tratamiento sistémico:

Se emplean en aquellos casos de dermatitis atópica grave que no responde a tratamientos tópicos o que presentan frecuentes recaídas.

Glucocorticoides orales:

Se emplean como tratamiento a corto plazo (hasta una semana) para tratar brotes agudos graves. A pesar de ser fármacos efectivos para controlar los brotes, no se recomienda su uso a largo plazo por la aparición de efectos adversos. 

Ciclosporina A

Se considera una opción de primera línea para los pacientes con dermatitis  grave que requieren tratamiento inmunosupresor sistémico. Durante su administración se debe controlar con analíticas sanguíneas la función renal y te pedirán que tomes tu tensión arterial una vez en semana.

Azatioprina:

Puede ser un tratamiento efectivo en pacientes con atopia moderada o grave en adultos y niños. Antes de este tratamiento, tu dermatólogo normalmente, medirá la actividad de un enzima en sangre llamado tiometilpurintransferasa y ajustará las dosis del fármaco de acuerdo a tus niveles de enzima. Esto, permitirá disminuir posibles efectos adversos en tus células sanguíneas.

Micofenolato mofetilo:

Este fármaco es de gran utilidad en algunos pacientes con atopia grave aunque tiene acción lenta, por lo que los resultados plenos no comienzan a observarse hasta los 3 meses de haber iniciado el tratamiento. Es por tanto útil en aquellos casos de dermatitis de largo tiempo de evolución.

Metotrexato:

Es un fármaco análogo al ácido fólico y actúa inhibiendo un enzima llamado dihidrofolato reductasa. Se puede administrar de forma oral o subcutánea ( inyectable), lo cual tiene ventajas en cuanto a tolerancia gastrointestinal. Es muy importante recordar que el metotrexato se toma SOLO una vez a la semana para evitar efectos adversos, además normalmente se prescribe una pastilla de ácido fólico al día siguiente. Si tu dermatólogo te ha prescrito este tratamiento, te aconsejamos que elijas siempre los mismos días de la semana para evitar errores; por ejemplo; Metotrexato los viernes y ácido fólico los sábados .Durante el tratamiento te realizarán controles analíticos vigilando fundamentalmente las células sanguíneas y la función hepática.

 

Antihistamínicos:

Existen 2 tipos de antihistamínicos, los sedantes y los no sedantes. Aunque no se ha demostrado en estudios que tengan una implicación directa en el picor de la dermatitis atópica, los de tipo sedante( atarax, polaramine…) pueden ser útiles cuando la atopia interfiere con el descanso nocturno.

Omalizumab:

Es un anticuerpo monoclonal anti Ig E, aunque inicialmente parecía un fármaco prometedor ya que se ha demostrado útil en enfermedades como el asma y la rinitis las cuales están presentes en muchos pacientes con dermatitis atópica, ha demostrado mejorar el eccema solo en un grupo muy reducido de pacientes, por lo que no se emplea de manera habitual.

Dupilumab:

Es un medicamento de reciente comercialización que se emplea para casos de dermatitis atópica graves, se administra mediante inyección subcutánea y actúa bloqueando 2 sustancias: la interleucina 3 y la 14 ya que están implicadas en la dermatitis atópica.

Compartir​

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de sus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad
Abrir chat